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Somos una comunidad de creyentes comprometidos a crecer en la fe, servir a los demás y compartir el amor de Cristo. Ya sea que estés explorando la fe por primera vez o buscando una iglesia a la que llamar hogar, te invitamos a unirte a nosotros y experimentar el amor de Dios y la comunión de nuestra congregación.

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QUÉ CREEMOS

Creemos y adoramos al único Dios verdadero cuya esencia es espíritu puro e infinito y omnipresente que trasciende todo el universo, y a la vez, es “un Dios en tres Personas”. Reconocemos la deidad del Dios Padre, la deidad del Hijo y la deidad del Espíritu Santo. La Trinidad es una doctrina fundamental para el cristianismo, porque otorga la importancia y la perspectiva correcta respecto del Padre, de Cristo y del Espíritu Santo. (Génesis 1:2-3; Juan 4:24: Hebreos 12:9).

Creemos que Jesús de Nazareth es el Cristo prometido en las Escrituras. Creemos en su divinidad, y esa deidad está confirmada en la Biblia a través de la mención de su preexistencia y eternidad, por sus propios dichos y su resurrección poderosa atestiguada por los apóstoles. Tales cualidades fueron anunciadas angelicalmente como Hijo de Dios; Hijo de David y Salvador. Miqueas 5:2; Juan 1:1; Juan 8:58; Juan 17:5; Juan 17:24; Colosenses 1:17; Hebreos 7:3; Apocalipsis 22:13; Colosenses 1:15; Hebreos 1:11-12; 1 Juan 1:1-2; Juan 1:1-2; Juan 1:15; Apocalipsis 1:17-18; Apocalipsis 2:8; Juan 8:58; Juan 17:5 ; Filipenses 2:5-8; Lucas 1:32,35; Lucas 1:26-38; 1 Crónicas 17:11-14; Mateo 1:21-23.

La Biblia nos señala expresamente que el Espíritu Santo es Dios. Descubrimos en las Escrituras que siendo parte el Espíritu Santo de la Trinidad, Él es agente fundador y sostenedor de la creación y teniendo las mismas cualidades y atributos que Dios Padre y Dios Hijo. Le debemos al Espíritu Santo la inspiración de las Escrituras (Hch.5:3-4; 1 Cor. 12:4-6; Mat. 28:19; 2 Cor. 3:3; Gn.1:2; Job 33:4; Sal.104:30; Sal.139:7-10; Heb.9.14; Lc.1:35; 1 Cor.2:10-11; 2 Ped. 1:20-21).

El origen de la Escrituras es divino. Dios, en su voluntad suprema, decidió usar el lenguaje escrito como forma de revelarse a la humanidad. Las Escrituras son la revelación de quién es Dios, sus obras y el programa que Él quiso dejarnos de sí, y son toda la revelación que necesitamos para comprender y vivir el plan de Dios para los humanos.

Creemos que Dios, en su infinito amor, planeó la salvación para el hombre al decidir encarnarse como un ser humano (1 Tim. 3:16; Juan 1:14; 1 Ped. 1:20), morir, resucitar y ascender (1 Cor. 15.3-4) logrando así nuestra salvación (1 Cor. 6:20; Rom.5:9), que es explicada en las Escrituras como una expiación (Rom.3:25), una reconciliación (Col.1:20), una redención (Gal.3:13), una propiciación (1 Juan 2:2), una justificación (1 Cor. 1:30), una regeneración (Tit. 3:5) y una santificación (1 Cor. 6:11).

Creemos en la promesa de Cristo de retornar por su Iglesia. El arrebatamiento será un evento exclusivo para los salvados, muy rápido, ocurrido en cualquier momento y donde los muertos en Cristo resucitarán y los santos vivos serán transformados corporalmente antes de ascender al encuentro del Señor en las nubes. Dios nos pide esperar este acontecimiento perseverando integralmente en él. Durante la permanencia de la Iglesia en el cielo, se llevará a efecto el tribunal de Cristo, las bodas del Cordero y la realización de la Cena del Señor (Hechos 1:11; Juan 14:3; Lucas 12:40; Santiago 5:8; Mateo 24:44; 25; 1 Tesalonicenses 4:13-18; 5:2; 1 Corintios 15:52; Rom. 14:10; 2 Cor.5:10; Apoc. 19:7, 9; Luc. 22:15-18).